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14/06/2005PRESIDENCIA DE CALVIN COOLIDGE (1923-1929 )Coolidge "se distinguía por su carácter más que por sus logros heroicos" escribía un admirador demócrata, Alfred E. Smith "Su gran tarea consistía en restaurar la dignidad y el prestigio de la Presidencia en un época de opulencia y despilfarro en la cual alcanzó su mayor decadencia".
El 3 de agosto de 1923, a las 2:30 de la madrigada, durante su visita a Vermont, Calvin Coolidge recibió la noticia de que se había convertido en el 30º Presidente de los Estados Unidos. A la luz de una lampara de queroseno, su padre, quien era un escribano público, le tomó juramento sobre la Biblia familiar.
Hijo de un almacenero, Coolidge nació el 4 de julio de 1872 en Plymouth, Vermont. Se graduó con honores del Amherst College, e ingresó en Northampton, Massachusetts para estudiar derecho y ciencias políticas. Lenta y metódicamente, ascendió en la escala política desde concejal en Northampton a Gobernador de Massachusetts por parte del Partido Republicano. A medida que se desarrollaba su carrera política, se volvía cada vez más conservador. Como Presidente, Coolidge demostró su determinación para preservar la vieja moral y preceptos económicos en medio de la prosperidad material de la cual muchos estadounidenses gozaban. Se negó a utilizar el poder económico federal para controlar el acelerado auge o para mejorar las alicaídas condiciones de la agricultura y algunas industrias. Su primer mensaje al Congreso en diciembre de 1923 solicitaba aislacionismo con respecto a la política exterior, reducción de los impuestos y ayuda económica limitada a los granjeros. En poco tiempo, se volvió una figura popular. En 1924, como el beneficiario de lo que se estaba llegando a conocer como la "prosperidad Coolidge", obtuvo más del 54 % de los votos populares. En su Discurso Inaugural sostuvo que el país había alcanzado "un estado de satisfacción visto en pocas ocasiones", y se comprometió a mantener ese status quo. En los años siguientes, en dos ocasiones impuso un veto leyes de ayuda para las granjas, y eliminó un plan para producir energía barata a nivel federal utilizando el río Tennessee. El genio político del Presidente Coolidge, como señaló Walter Lippmann en 1926, radicaba en su talento de, efectivamente, no hacer nada. "Esta continua inactividad es acorde al estado de animo vigente y a las necesidades del país de una manera admirable. Es acorde a los intereses comerciales que desean se los deje en paz... Y es acorde con la creencia de todos aquellos que están convencidos de que el gobierno en este país ha llegado a ser peligrosamente complicado y opresivo..." Coolidge era a la vez el más adverso y remoto de los presidentes y a la vez el más accesible. En una ocasión le explicó a Bernard Baruch por qué a menudo permanecía en silencio durante las entrevistas: "Bien, Baruch, en muchas ocasiones me limito a decir "si" o "no" a las personas. Incluso eso puede ser demasiado. Les de cuerda y los mantiene andando durante otros 20 minutos". Pero ningún Presidente fue más amable en permitir que se lo fotografíe con bonetes indios de guerra o vestimentas de vaquero y en dar la bienvenida a numerosas delegaciones a la Casa Blanca. Tanto su árido ingenio Yankee y su frugalidad con palabras llegaron a ser legendarias. Su esposa, Grace Goodhue Coolidge, contó en una ocasión que joven mujer sentada al lado de Coolidge en una cena le confesó que había hecho una apuesta que consistía en que ella podría obtener de él por lo menos tres palabras. Sin dirigirle la mirada, replicó en silencio "Usted pierde". En 1928, durante sus vacaciones en Black Hills de Dakota del Sur, pronunció la más lacónica de sus afirmaciones: "Elijo no ser candidato para la Presidencia en 1928". En el momento en que el desastre de la Gran Depresión colapsó el país, Coolidge se había retirado. Antes de su muerte en enero de 1933 le confió a un viejo amigo "Siento que ya no pertenezco a estos tiempos".
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